El futuro del trabajo es profundamente humano

Destaca cómo las personas impulsan la evolución empresarial sostenible

                                                                                      Jenny María González

En un entorno laboral donde conviven múltiples generaciones, estilos de trabajo y realidades híbridas, la gestión humana se redefine. Jenny María González ha asumido la presidencia de la Asociación Dominicana de Administradores de Gestión Humana (ADOARH) y también es Directora de Finanzas y Tesorería de la Federación Interamericana de Asociaciones de Gestión Humana (FIDAGH), con una visión clara: colocar a las personas en el centro de la estrategia empresarial no es solo una tendencia, es una urgencia.

Desde su actual posición en ADOARH, González lidera una agenda centrada en la transformación cultural de las organizaciones, con ejes de trabajo que abarcan desde la formación de líderes conscientes hasta el impulso de programas de empleabilidad juvenil. Su enfoque combina pensamiento estratégico y sensibilidad humana, elementos que también ha integrado en su rol como vicepresidente de Gestión Humana y Administración en la Asociación La Nacional de Ahorros y Préstamos.

Más allá de los planes y proyectos, su mirada parte de una convicción: el bienestar de las personas y la sostenibilidad del negocio deben caminar juntos. En este contexto, ha promovido programas como +Talento ADOARH y consolidado espacios como el XVII Congreso Nacional de Gestión Humana, donde temas como inteligencia emocional, ética y liderazgo inclusivo tienen un lugar protagónico.

González no habla de talento humano como un recurso, sino como una experiencia viva que necesita ser acompañada. Para ella, transformar no es solo implementar tecnología, sino comprender nuevas necesidades, crear culturas organizacionales más empáticas y construir un liderazgo basado en el respeto, la escucha activa y la coherencia ética.

Su estilo de liderazgo ha sido forjado por vivencias personales y profesionales que la han llevado a valorar el impacto del ejemplo, la importancia del propósito y el poder de la empatía. Cree en el talento que florece cuando se le da confianza, y en la capacidad de las organizaciones para evolucionar cuando entienden que sus colaboradores son el verdadero motor de la innovación y el compromiso.

En un momento en que la transformación laboral es inminente, su visión representa un llamado claro a rediseñar el trabajo desde la humanidad, entendiendo que los mejores resultados nacen cuando se lidera con alma.

Desde su rol como presidenta de ADOARH, ¿cuáles considera que son los principales desafíos que enfrentan actualmente los líderes de gestión humana en la República Dominicana?

Uno de los principales desafíos que enfrentamos hoy es liderar la transformación cultural de las organizaciones en un entorno que exige agilidad, resiliencia y un enfoque más humano. La gestión del cambio, en un contexto donde conviven múltiples generaciones y estilos de trabajo, requiere habilidades estratégicas y una visión clara del negocio.

Hoy, los profesionales no solo buscan un empleo, sino sentido y propósito en lo que hacen.

También es clave atraer y fidelizar talento en un mercado competitivo, además de fortalecer las capacidades digitales para responder con eficiencia al constante desarrollo de la tecnología en el mundo laboral. La inclusión debe estar integrada estratégicamente, no responder a modas, y centrarse en el respeto genuino a la dignidad humana.

La escasez de talento especializado afecta sectores clave como tecnología, manufactura y servicios avanzados, dificultando la innovación y competitividad del país. Factores como la fuga de cerebros, la brecha entre educación y mercado laboral, y la evolución tecnológica sin actualización de capacidades agravan este reto.

En paralelo, urge avanzar en la Reforma Laboral. Contamos con un Código del Trabajo con más de tres décadas de vigencia, desfasado frente a la realidad actual. Desde ADOARH hemos promovido un análisis profundo y entregado recomendaciones al Senado para dignificar el empleo, fortalecer la economía y alinear la normativa al entorno digital y a los nuevos modelos laborales.

Usted ha desarrollado una sólida trayectoria en áreas como Reward & Benefits, Talent Management y Wellbeing. ¿Cómo estas disciplinas se están transformando para colocar verdaderamente a las personas en el centro de las organizaciones?

Estas disciplinas están evolucionando hacia un enfoque mucho más holístico e individualizado. En compensación, ya no se trata solo de salario fijo y beneficios tradicionales, sino de ofrecer propuestas de valor integrales que incluyan elementos como flexibilidad, desarrollo, salud mental y propósito compartido.

La gestión del talento ha reenfocado la identificación del alto potencial hacia el entendimiento de las aspiraciones de cada persona, potenciar sus capacidades y acompañar su evolución continua dentro de la organización. El impulso del autodesarrollo y el fortalecimiento de líderes que empoderan y desarrollan son esenciales para que la gestión del talento cuente con una edificación de 360 grados.

En cuanto al bienestar, los aspectos considerados dentro de este renglón, como planes de salud, tiempo libre o flexibilidad de horario, pierden su fuerza de atracción y fidelización si no van más allá de lo tradicional. Se requiere contar con propuestas de valor agregado que integren las distintas necesidades de la gente. Estos programas han pasado a ser parte de una estrategia transversal que impacta directamente en la productividad, el compromiso y la sostenibilidad de la organización.

En el contexto de esta transformación laboral, ¿qué acciones considera prioritarias para que las empresas logren una cultura organizacional más humana, inclusiva y sostenible?

Escuchar activamente a las personas es el primer paso para construir una cultura más humana y sostenible. Esto debe ir acompañado de líderes caracterizados por empatía y liderazgo inclusivo, capaces de modelar comportamientos positivos en el día a día. Además, es esencial crear entornos psicológicamente seguros que promuevan la confianza y la innovación. Todo esto debe estar alineado con la estrategia de sostenibilidad del negocio, entendiendo que el bienestar de colaboradores y el desarrollo organizacional no son opuestos, sino complementarios.

ADOARH se ha posicionado como un referente en el desarrollo profesional de los gestores de talento en el país. ¿Cuáles han sido los logros más relevantes de la asociación en esta línea y qué objetivos se han trazado para este nuevo período bajo su presidencia?

Recientemente celebramos el 36 aniversario de ADOARH, reafirmando nuestra visión como una asociación sólida, incluyente y socialmente responsable. A lo largo de este tiempo, hemos impulsado el desarrollo de la gestión humana en el país a través de 16 congresos, más de 900 miembros activos, cerca de 3,000 participantes en ADOARH Academy, la creación del Día Nacional del Gestor Humano y una participación destacada en FIDAGH y WFPMA.

Actualmente trabajamos en la organización del XVII Congreso Nacional de Gestión Humana, “HumanaMente Inteligente”, que se celebrará del 4 al 6 de junio de 2025, con contenido de alto nivel centrado en la inteligencia emocional, social y ética en las organizaciones.

Nuestro plan 2024-2026 está enfocado en fortalecer nuestra membresía, la imagen institucional, la eficiencia financiera y la mejora continua. También impulsamos el programa +Talento ADOARH, con énfasis en +Talento Joven, para fomentar la empleabilidad de los jóvenes en su primer empleo y guiarlos en su desarrollo profesional.

En un entorno laboral cada vez más híbrido y digitalizado, ¿cómo visualiza el futuro del trabajo y el rol de la gestión humana en este nuevo paradigma?

El futuro del trabajo será radicalmente humano. Paradójicamente, mientras más tecnología integramos, más imprescindible se vuelve el factor humano para conectar, liderar e innovar.
 
El rol de gestión humana será el de arquitecto de experiencias laborales: diseñará ecosistemas donde la tecnología facilite, pero no reemplace, la conexión genuina entre las personas.

Además, tendrá que liderar la reconversión de habilidades, impulsar la agilidad organizacional y garantizar que ningún talento quede atrás. La gestión humana deberá ser aún más estratégica, transversal y altamente ética.

Más que reemplazar a los seres humanos, la inteligencia artificial y la tecnología vienen a potenciarlos. El futuro del trabajo también estará marcado por la inteligencia emocional. La transformación no es solo digital, es profundamente humana.

Este tema lo desarrollaremos ampliamente en nuestro XVII Congreso Nacional de Gestión Humana, que, bajo el lema “HumanaMente Inteligente”, ofrecerá contenido de alto nivel sobre organizaciones que integran la tecnología y la IA, reconociendo que su éxito no depende únicamente de resultados financieros, sino también de la satisfacción, compromiso y bienestar de sus colaboradores, así como de su impacto positivo en la sociedad.

Más allá de sus logros profesionales, ¿qué valores o experiencias personales han influido en su estilo de liderazgo y en la forma en que impulsa el desarrollo del talento humano?

Mi estilo de liderazgo ha sido moldeado por experiencias personales y profesionales que me han enseñado tanto lo que debe ser un buen líder como lo que no debería ser. Creo que el respeto, la empatía y la ética son pilares esenciales, y que los valores se transmiten con acciones, no con discursos.

Liderar implica escuchar, acompañar y actuar con coherencia. Me apasiona aprender, enseñar y confiar en el potencial de las personas, entendiendo que desarrollar talento es, ante todo, desarrollar seres humanos con toda su complejidad.

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